Lecciones aprendidas y retos futuros en incendios forestales

La Escuela Técnica Superior de Ingeniería de Montes, Forestal y del Medio Natural de Madrid se convirtió, los pasados 6 y 7 de mayo, en el epicentro del debate sobre la gestión del fuego en España. Bajo el título Lecciones aprendidas y retos futuros en incendios forestales, las jornadas reunieron a los principales actores del sector para analizar los errores del pasado y trazar las líneas maestras de la prevención.

La primera jornada arrancó poniendo el foco en la gestión de las grandes crisis. El análisis del incendio de Jarilla (Valle de Ambroz) abrió el debate sobre el enorme impacto social y mediático que acompañan a estos sucesos , una realidad que conectó directamente con la revisión de la dura campaña de 2025 en Castilla y León.

Uno de los momentos más impactantes del encuentro fue el desglose histórico y operativo de Larouco-Quiroga-Oencia, catalogado como el incendio forestal más grande de la historia de España. A través de la experiencia de expertos de Galicia y Castilla y León, se evidenció cómo el abandono rural y los cambios socioambientales están moldeando una nueva generación de incendios ingobernables. Ante este panorama, las mesas de la tarde coincidieron en una conclusión unánime: la prevención ya no es solo una tarea técnica, sino una necesidad social que exige el compromiso de toda la ciudadanía, desde las administraciones hasta los propietarios forestales.

El segundo día abordó el problema desde una perspectiva legal, comunicativa y de gobernanza. La mañana comenzó con una mesa de alto nivel técnico en la que la Fiscalía General del Estado, el SEPRONA y los Agentes Forestales explicaron la compleja labor criminalística detrás de la investigación de causas y motivaciones de los incendios provocados. Posteriormente, profesionales de los principales medios de comunicación debatieron sobre la responsabilidad de informar con rigor, reclamando un giro hacia un periodismo que priorice la pedagogía y la prevención frente al espectáculo visual del fuego.

El broche final lo pusieron los máximos responsables de gestión forestal y emergencias del país. En un ejercicio de transparencia, los directores generales de varias comunidades autónomas desgranaron las lecciones de la campaña 2025 y debatieron sobre los retos de coordinación entre la administración estatal y las autonómicas. Las jornadas concluyeron con la clausura del SEPRONA y la dirección de la Escuela, dejando claro que el futuro de nuestros bosques depende de una estrategia común basada en la ciencia, la inversión en el territorio y una coordinación institucional sin fisuras.

 

 

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