Publicado por marketing El 21 - diciembre - 2017 Sin comentarios

Cuando la gente piensa en coches autónomos, la imagen que en general les viene a la mente es la de un vehículo completamente autónomo y que prescinde del conductor humano. La realidad es más complicada: no sólo hay diferentes niveles de automatización para vehículos —el piloto automático, por ejemplo, es un recurso antiguo— también funciona la inteligencia artificial dentro del coche para hacer el viaje más seguro para el conductor y para los pasajeros. La IA es responsable incluso de una tecnología que permite al coche comprender lo que el conductor quiere hacer en medio de un ambiente ruidoso gracias a su capacidad para leer los labios.

En el Valle del Silicio está teniendo lugar una competición para desarrollar la mejor tecnología para los vehículos autónomos. “Tal vez esta sea la época más fascinante para hablar de vehículos autónomos”, dijo Kartik Hosanagar, profesor de Operaciones, Información y Decisiones de Wharton en un panel durante el reciente congreso sobre Fronteras de la IA, en el Valle del Silicio. “Hace diez años, la mayor parte del trabajo realizado sobre vehículos autónomos ocurría dentro de los laboratorios de investigación y en instituciones de enseñanza”. Hace más o menos cinco años, sólo Google y un puñado de empresas realizaban pruebas con la IA. “Hoy, el ritmo en ese sector es frenético”, dijo. “Sólo en California, el número de empresas con licencia para hacer pruebas y operar vehículos sin conductor ya es de entre 30 y 50”.

Estados Unidos y China lideran la carrera mundial para el desarrollo de los vehículos autónomos. Alemania y Japón, a pesar de ser países famosos por los coches que producen, se sitúan por detrás. “La diferencia fundamental es la IA”, dijo Tony Han, uno de los fundadores de JingChi, compañía de vehículos autónomos con sede en China. “China y EEUU lideran la IA”. Los dos países también lideran las regulaciones para coches autónomos. Hay tres mega tendencias detrás de todo este interés: la creciente popularidad de los coches eléctricos, el surgimiento de la economía compartida que está detrás de empresas de transportes privados como Uber y Lyft, además de los avances de la inteligencia artificial. Si pensamos en todo esto, dijo, veremos que los viajes autónomos consisten, en realidad, en la combinación de un motorista robot y un coche eléctrico.

Según Han, la mayoría de las empresas de vehículos autónomos están desarrollando una tecnología adecuada a lo que él llama roadster de nivel 4. Hay cinco niveles de automatización para autos autónomos. El nivel 1 es el más básico de todos, tiene función de piloto automático y se ha estado utilizando durante años. El nivel 5, en el que el vehículo es totalmente autónomo, es el más avanzado. El nivel 4 es un grado por debajo, es un nivel altamente automatizado en el que el coche puede operar en ciertas situaciones sin la intervención o la atención del conductor, como por ejemplo en áreas con barreras especiales o con tráfico.

Artículo de knowledgeatwharton.com.es. [Pincha aquí para leer el artículo completo].


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