Publicado por marketing El 2 - julio - 2019 Sin comentarios

Almacenar grandes cantidades de energía de forma competitiva y desvincular la producción de la demanda es uno de los retos tecnológicos del presente. La electricidad obtenida de fuentes renovables ya es más barata que el gas o el petróleo, pero mientras no exista una forma de reservarla para recurrir a ella cuando sea necesaria, se seguirá recurriendo la fuentes sucias, que agravan la crisis climática pero siempre disponibles. El almacenamiento térmico, que convierte la electricidad en calor, es una de las tecnologías con más potencial y la que utiliza la primera planta de almacenamiento a gran escala, que emplea roca volcánica como batería.

La planta piloto ha comenzado a funcionar este mes de junio en Hamburgo (Alemania) y lleva la firma de la multinacional germano-española Simens Gamesa. Actualmente puede almacenar 130 megavatios de potencia durante una semana, pero el objetivo es que pueda alcanzar varios gigavatios. Cada gigavatio equivale al consumo eléctrico de 50.000 hogares durante un día.

«La instalación cuenta con unas mil toneladas de piedra volcánica que almacenan la energía», han explicado fuentes de la empresa. «Se alimenta de energía eléctrica convertida en aire caliente a través de un calentador por resistencia y un insuflador de aire, que calienta las rocas hasta alcanzar los 750 grados centígrados». Cuando el aumento de la demanda exija volver a convertir ese calor en electricidad, el sistema recurre a una turbina de vapor. Siemens Gamesa asegura que en esta reelectrificación se consigue el 48% de la energía invertida en un principio.

Artículo de https://www.eldiario.es [Pinche aquí para leer el artículo completo]